Todo comenzó así

Tenemos presente la historia. La hemos escrito. Nos inspira: nos hace recordar re= volver; cor= corazón; dar= entregar volver al corazón para entregar. Borges decía que “las cosas no son como fueron, sino como una las recuerda”. Contar la historia es entregar en momentos de eternidad un ayer que se renueva. Nuestra historia es un escenario que se recrea y tiene asidero en el corazón. Vamos a contar nuestra historia. Esta historia es un regalo porque nos ha hecho felices. Porque nos invita a crear e inventar escenarios y encuentros para la felicidad. Una felicidad que para muchos se convierte en un misterio inalcanzable.

Mi primera vez

Un día, no recuerdo si era feliz o no. Tal vez si o tal vez no. Lo que si recuerdo bien es que se cruzó en mi vida la experiencia de mirar desde una nariz roja. Estoy hablando del año 1997. Tener la nariz puesta fue como si ese ser que yo era, pudiera ser… verdaderamente ser; y aquellos aspectos de tu personalidad que te hacen vulnerable pasaran “automáticamente” a ser aceptados y supra valorados. ¿Es un personaje? – Me preguntaba - ¿Qué es esto tan mágico que sucede al no “hacer nada”? Cualquiera de mis expresiones y movimientos tomaban una característica especial, fluían en el diálogo con el público. Un público conformado por mis propios compañeros de Escuela de Teatro… imaginaran lo implacable que puede llegar a ser un artista en formación… sin embargo este no es el momento en que comienza mi historia en el mundo del clown. Años atrás, en los años de colegio, uno de los personajes que desempeñé con mayor éxito fue un payaso. Aquí tampoco comienza mi historia en este fascinante mundo. Solo quiero detallar la feliz manera en que la vida muestra, sin que uno vea o quiera aceptar, el bello designio del camino de tu felicidad. 

Un lapsus

Después de la Escuela de Teatro pasaron varios años sin que el clown tuviera ninguna importancia en mi carrera como artista. Me dedique a la docencia, Entregué años maravillosos a esta loable labor. Descubrí una dimensión de servicio que me apasiona pero quería ser actor, vivir el escenario. Y me lance al intrépido mundo de buscar figurar en el “rutilante” firmamento de la escena colombiana. Allí apareció Dios. Y fui llevado al sencillo y anónimo mundo del verdadero Cielo. Vinieron años de resolver grandes preguntas del alma y cuando el cuestionario amenazaba con terminarse apareció el clown.

Vuelve...y juega

Rondaba el año de 2009, Me inscribí a un taller de clown con un maestro internacional que se encontraba por Colombia en aquel entonces. Después de vivir algunos años alejado del oficio y de intentar descifrar en el escenario mi relación con el Cielo y mi origen divino, descubro que siendo payaso estoy más cerca de lograrlo. Vinieron algún par de talleres más en el que en uno de ellos afloró una pequeña propuesta escénica que se materializó en tres minutos.

Escuchar un llamado

Un día, en el 2010, recibí la llamada de una monja. Me invitaba a participar como payaso en un festival de arte. Pero mi número estaría fuera de concurso; se trataba de un favor. Necesitaban solucionar un espacio muerto de 15 minutos mientras hacían un cambio de escenario detrás del telón de boca. Esto me obligó a ampliar mi número a 15 minutos. Terminado el festival y concluida la presentación escuchaba comentarios en el lobby del teatro como: “Por qué no gano el payaso si fue lo mejor?” Empecé a escuchar esto como un “llamado”. Me hacía feliz ser payaso en el escenario y la gente lo disfrutaba.

Primera inspiración

En el 2011 vino el encuentro de las juventudes en Madrid, España. Fuimos a vivir una experiencia de peregrinación  y de encuentro con el papa.  Para esta experiencia, que nos iba a llevar por varias ciudades de Europa, preparamos un numero clown… estábamos de viaje. Era nuestra primera vez en Europa. “Sal de tu tierra” era la frase que resonaba en varios idiomas y el fragmento que nos inspiraba.

La primera creación

En los últimos meses del 2011 y gran parte del 2012 se dio origen a una idea en el escenario sobre el pequeño número de 15 minutos y las sensaciones despertadas en la peregrinación en Europa. El 31 de julio de 2012 sale a la luz un espectáculo de 50 minutos, un unipersonal de clown, Fragmento de Viaje. Este trabajo sale a la luz en dos funciones de viernes y sábado, en la pequeña sala del Centro Cultural Francisco de Asís. Una sala con capacidad para 35 personas. Allí llegaron mis amigos, quienes llenaron la sala los dos días. Hasta aquí pensamos llevar esta experiencia. Fragmento de Viaje se presentará un par de veces más para algún lugar que lo solicite – pensé. Mi sorpresa fue en la “última función”. Me pidieron que hiciera dos funciones más, que les había encantado. Pero si ya la vieron – les dije -. Yo me la repetiría – me decían – además de asegurarme de hacerle la mayor propaganda con sus amigos y familia. Ok, programamos dos funciones más y luego dos más y luego otras dos… terminamos haciendo 16 funciones. Luego cinco más en La Bodeguita Mushaisa y otras más en otros lugares.

Un sueño hecho realidad

En el 2013 nace la oportunidad de llevar el trabajo al Brasil. Nuevamente al festival de la juventudes en Rio de Janeiro pero esta vez como pieza oficial en el programación cultural del evento. Fuimos seleccionados entre más de 400 trabajos en el mundo y en el mes de julio, en el marco del encuentro, nos presentamos en el Teatro Municipal de Niteroi en Rio de Janeiro. Un sueño hecho realidad.

 

Desarrollamos nuestro primer taller de formación en la técnica clown “Tú, Payaso Interior”. Dado el éxito y acogida del mismo sacamos en el segundo semestre una segunda fase de formación “El Universo de Tú Payaso”.

Creando servicio

En el 2014 continuaba presentándose Fragmento de Viaje en colegios, empresas, albergues, cárceles y temporadas en teatros. Fuimos invitados también nuevamente al Brasil a participar en la programación cultural del Teatro Municipal de Niteroi en el mes de octubre con tres funciones. También fuimos invitados a presentarnos en un Circo en Vale do Capao en Bahía Brasil: recibimos críticas muy favorables al trabajo: “Esta propuesta del trabajo del payaso se acerca a la maestría y profundidad de Chaplin” Ari Vinicius, músico y escritor. Estando allí realizamos un taller de clown con artistas que acuden a la región en búsqueda de intercambio. Volvimos a Rio y realizamos dos talleres, uno, con las comunidades infantiles de Ciudad de Dios y otro con jóvenes en el sector de Ipanema, además de otra función en la Casa de la Cultura de Ciudad de Dios. Tres talleres más sobre la técnica en Colombia.

Un fruto enorme

En el 2015, misión New York. Trabajamos con las comunidades latinas del condado de Queens. Tres montajes teatrales; cuatro funciones de Fragmento de Viaje; cuatro talleres de clown y dos retiros con 150 jóvenes. Tres meses de un fruto enorme. Volvimos a Colombia. Una nueva versión más de “Tú, Payaso Interior” y la puesta en marcha de un nuevo montaje. Aquí empieza a tomar forma Para Todos es el Cielo. Crece el colectivo de Clowns. De los talleres empiezan a surgir personas con el interés de crecer en la técnica y trabajar en este espíritu de servicio a través de la alegría. Dos talleres más en la técnica. 

Estrenamos Para Todos es el Cielo en el mes de noviembre con un éxito rotundo. Seis funciones con una de Fragmento de viaje para un total de 7 funciones. 530 espectadores en una sala con capacidad para 110 personas. Fragmento de Viaje llega a 76 funciones.